Valió la pena la larga espera. Botafogo de Futebol e Regatas se coronó, por fin, campeón de la Copa Libertadores de América en el Monumental al vencer por 3-1 al Atlético Mineiro en un partido épico, en el que quedó con un jugador menos desde el primer minuto debido a la expulsión del volante Grégore.