El pleno del Senado de la Nación rechazó los pliegos de los jueces Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla, los dos candidatos propuestos por el presidente Javier Milei para completar la Corte Suprema de Justicia, tras más de seis horas de debate.
Senadores de distintos bloques pidieron que el académico -que asumió en febrero tras ser designado por decreto- presente su renuncia, por falta de legitimidad.
Un acuerdo entre el PRO y el kirchnerismo permitió conseguir el quórum necesario para iniciar la sesión.
El Gobierno repudió la falta de acuerdo en el Senado
La Oficina del Presidente emitió un duro comunicado apenas se conoció la decisión de la Cámara alta.
“Durante el último año los senadores tuvieron a disposición los pliegos de los Dres. Manuel García-Mansilla y Ariel Lijo, participando en toda instancia del proceso de selección establecida por la normativa vigente. Sin embargo, luego de dilatar la votación durante meses, optaron por priorizar la preocupación por sus causas judiciales y las de sus dirigentes, en detrimento del funcionamiento de uno de los tres poderes de la República”, acusaron.
Según afirmaron, la decisión se tomó “por motivos meramente políticos y no por cuestiones de idoneidad, lo que evidencia una vez más que la Cámara Alta es el refugio de la casta política en el Congreso de la Nación”.
Y agregaron: “Es evidente que la politización de la justicia representa una amenaza para la democracia. Mientras la clase política anteponga su protección penal y no la normalización del sistema judicial, el derecho a la justicia continuará limitado en la República Argentina”.