En el 43° aniversario de la Guerra de las Malvinas, Radio Jornada 91.9 entrevistó a Mario Olguín, un excombatiente mendocino, quien tripulara el buque Cabo San Antonio y actualmente se encarga del Museo Malvinas ubicado en Maipú
Olguín contó cómo es la realidad de los excombatientes, quienes por mucho tiempo se sintieron desvalorizados por las autoridades y la población en sí. El veterano de Malvinas aseguró que la situación ha cambiado y la gente comienza a reconocer la gesta que realizaron en Malvinas cuando apenas eran adolescentes enviados al campo de batalla.
La emoción del recuerdo a 43 años de la Guerra de Malvinas
Olguín manifestó que el recuerdo de Malvinas para él como veterano se vive con melancolía por los que no pudieron volver, pero también con felicidad por al gente que actualmente los apoya.
“Esta fecha es muy movilizante, pensamos en los que no volvieron, nos invaden los recuerdos, pero al mismo tiempo tenemos que agradecer en el presente a la gente que nos acompaña y que a través de los años nos ha aprendido a valorar un poco”.
El trabajo en el Museo de Malvinas de Maipú
Olguín contó que, junto a otros veteranos, pusieron en marcha el Museo de Malvinas que funciona en la calle Patricias Argentinas 65 de Maipú.
Lo que se intentó es reunir el material de la guerra que aportaron los mismos excombatientes, además de maquetas e información.
“Tratamos de trabajar mucho con las escuelas, que son el semillero, el futuro, y a veces nos damos cuenta que los docentes no tienen el material suficiente para trabajar este tema, nosotros tratamos de proporcionarles información”
Para quienes deseen recorrer el museo y también para los docentes que trabajen el tema Malvinas con sus alumnos, el Museo Malvinas de Maipú funciona de lunes a viernes de 8 a 14 y durante las tardes, con reserva previa. Para reservas y consultas comunicarse al 261-6613-717 y 261-6500-681 o bien por las redes sociales del Museo Malvinas en facebook e instagram
“Lo que tratamos de hacer es que la gente no nos olvide, los chicos preguntan, la gente se acerca a nosotros entusiasmados por saber, muchos no vivieron la época de Malvinas y se interesan en obtener información. No hemos hecho mal nuestro trabajo, aunque nos hubiera gustado lograrlo antes”, sostuvo Olguín.
El compañerismo durante y después de Malvinas
El excombatiente puso énfasis en la importancia del compañerismo tanto durante la Guerra de Malvinas, como luego del paso de los años, ya que es una experiencia que solo puede comprender en profundidad quienes estuvieron en el lugar.
Olguín contó un caso particular que le sucedió en el museo con Daniel Carreras, otro excombatiente.
“Acá trabajábamos juntos en el museo y no nos conocíamos, nunca nos vimos en Malvinas, pero nos dimos cuenta que los dos estuvimos en el mismo buque y desembarcamos juntos”.
Sin embargo vinieron a darse cuenta de esto 39 años después, cuando se encontraban armando el proyecto del museo.
Cómo es la realidad hoy de los soldados de Malvinas
Olguín manifestó que los años que vinieron después de la guerra fueron duros, no se podía decir que eras veterano, porque la gente consideraba que estabas loco.
“En los currículums ponías orgulloso que eras veterano y ese era motivo para que no te contrataran. Se mezcló el sentido de patriotismo con la política, era una mala palabra decir ”Malvinas” los excombatientes no podíamos conseguir trabajo”.
El futuro para estos jóvenes resultó incierto y se fue volviendo más complicado con el paso del tiempo. hubo más de 600 suicidios posguerra porque “los chicos de la guerra” como se los conocía, no encontraron la contención suficiente.
El veterano remarcó que a muchos se les juntó la amargura de la derrota, la bronca de no haber podido hacer más y la culpa por haber hecho las cosas mal. Además de la vergüenza por el rechazo social.
“Muchos veteranos se dedicaron a ser vendedores ambulantes, vendían estampitas en los colectivos, porque no encontraron otro trabajo”
Pero con el tiempo se empezó a dar el verdadero valor de haber sido enviados a combatir en una guerra desigual, sin la suficiente preparación y sin los implementos básicos para soportar las condiciones climáticas de las islas.
Todas estas experiencias pueden ser compartidas con los excombatientes en el museo, donde ellos brindan charlas y cuentan sus vivencias.