La jueza Mirna Elisa Montaldi sobreseyó este jueves a Mirta Greco, quien había sido imputada por homicidio agravado tras dispararle a su hijo Vicente Mazziotti. La decisión se basó en la consideración de que la mujer actuó en defensa propia ante los presuntos episodios de violencia de su hijo.
Un hecho estremecedor
El 30 de octubre de 2024, Greco sacó un arma calibre 22 que había estado guardada por décadas. Tras probarla disparando contra una almohada, accionó el gatillo contra su hijo, impactándolo en el abdomen. Vicente fue internado en el Hospital Central y, pese a una aparente mejoría, falleció el 12 de noviembre debido a una neumonía intrahospitalaria.
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La versión oficial y las dudas que persisten
El fiscal de Homicidios Carlos Torres sostuvo que Greco había dedicado su vida al cuidado de su hijo, quien dependía completamente de ella. Justificó la acción de la madre por los supuestos episodios violentos de Vicente, alegando que ella actuó en un momento de desesperación. No obstante, sectores críticos cuestionan el fallo y se preguntan si se investigó a fondo el contexto del homicidio.
Un fallo que divide opiniones
Mientras la familia de Greco asegura que la mujer solo intentó protegerse, otros sectores consideran que la decisión judicial abre la puerta a la impunidad en casos de violencia intrafamiliar. El caso también plantea serias preguntas sobre la falta de asistencia del Estado a familias con integrantes con discapacidades severas, exponiendo la carencia de redes de contención y apoyo que podrían haber prevenido esta tragedia.
El debate sigue abierto, y especialistas en derecho advierten sobre los riesgos de normalizar la violencia como respuesta a situaciones de extrema vulnerabilidad.