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La Unión Industrial de Mendoza hizo público su rechazo al nuevo impuesto anunciado por Guzmán

La Unión Industrial de Mendoza (UIM) rechazó el proyecto anunciado el lunes para "introducir un impuesto más al sector productivo del país".

Redacción
19/04/2022 18:49
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A través de un comunicado la Unión Industrial de Mendoza (UIM) expresó su negativa y rechazo al proyecto de renta inesperada anunciado por el ministro de Economía de la Nación, Martín Guzmán. Si bien no se conocen los lineamientos del documento, en las próximas semanas el Gobierno citará a representantes de los sectores empresariales, laborales y políticos para trabajar en el escrito. 

Para la UIM, con esta medida se busca "financiar un Estado cada vez más grande, sin desarrollo serio de la economía, con el consiguiente impacto en la inflación -el impuesto más regresivo que existe que más afecta a los que menos tienen- y en el desaliento de inversiones en un contexto de reglas cambiantes que, en este caso, rozan lo absurdo y ponen en alerta a la propiedad privada así como al trabajo genuino". 

"El gobierno ha vuelto a quedarse sin ideas para salir de la crisis económica existente así como demuestra que su apuesta no es a la producción o el trabajo sino al aumento de gastos del Estado que -está demostrado- no han servido para salir de la difícil situación que atraviesa el país", manifiesta la Unión Industrial de Mendoza en su documento.  

El comunicado completo: 

La Unión Industrial de Mendoza (UIM) expresa su negativa y rechazo al proyecto anunciado para gravar los ingresos a las empresas que obtengan mayores ganancias producto del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania.

Se trata, una vez más, de buscar financiar un Estado cada vez más grande sin desarrollo serio de la economía con el consiguiente impacto en la inflación –el impuesto más regresivo que existe que más afecta a los que menos tienen- y en el desaliento de inversiones en un contexto de reglas cambiantes que, en este caso, rozan lo absurdo y ponen en alerta a la propiedad privada así como al trabajo genuino.

Todo esto en un país en donde, según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) se pagan al menos 165 impuestos diferentes en los distintos estamentos del Estado. 

La alícuota sobre el componente de esa utilidad que se enfoca en un conjunto de empresas con ganancias netas imponibles altas que tengan una renta significativa mucho mayor en 2022. No hay que olvidar que el proyecto debe pasar por el Congreso Nacional dado que es un nuevo impuesto por lo que también se hace un llamado a la racionalidad por parte de los legisladores nacionales. 

Aunque la propuesta explica que si existe reinversión dicha renta será menor, se trata de una falacia ya que –en el contexto actual- la mayoría de las empresas subsisten y no pueden pensar en ampliarse o invertir debido a las condiciones macro así como a la inexistencia de crédito para la producción.

A la vez, el hecho de que se pretendan gravar “márgenes de ganancia anormalmente elevados” o “ganancias netas con aumentos significativos” otorga un marco de discrecionalidad que ningún ente recaudador debería detentar en un estado de derecho.

Tal como pasó con el llamado Impuesto a las Grandes Fortunas, el gobierno ha vuelto a quedarse sin ideas para salir de la crisis económica existente así como demuestra que su apuesta no es a la producción o el trabajo sino al aumento de gastos del Estado que –está demostrado- no han servido para salir de la difícil situación que atraviesa el país. 

En esta misma línea, ni desde la actual dirigencia que hoy gobierna pero tampoco desde la oposición, han surgido propuestas de reducción de gastos de la política o, al menos, de redirección de los mismos hacia áreas que realmente lo necesitan como salud, seguridad y educación para que no sean más gastos y se conviertan en inversión del Estado con el objetivo de aportar a la calidad de vida de una población empobrecida. 

La UIM repite que la presión fiscal, la burocracia y las reglas que cambian de manera continua atentan contra la producción, la creación de trabajo genuino, la inversión que tracciona el desarrollo económico al tiempo que alientan la incertidumbre, la suba de precios y la pobreza que no deja de aumentar.  

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