En un cierre marcado por ausencias y declaraciones polémicas, el presidente de Argentina, Javier Milei, asumió la presidencia pro tempore del Mercosur durante la 65ª cumbre del bloque regional, realizada en Montevideo. En su intervención, el mandatario libertario llamó a “flexibilizar” las reglas del Mercosur para permitir que los países miembros puedan negociar acuerdos comerciales de manera independiente.
“El Mercosur, que nació para fortalecer nuestros lazos comerciales, se transformó en una prisión que impide a sus integrantes aprovechar su potencial exportador y sus ventajas comparativas”, afirmó Milei. En un tono desafiante, prometió que su liderazgo buscará un régimen de mayor autonomía comercial para cada nación miembro, posicionándose en línea con los reclamos históricos de Uruguay y Paraguay.
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El desplante de Lula y la reacción de Lacalle Pou
La jornada estuvo también atravesada por un gesto político que no pasó desapercibido: la ausencia del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en la tradicional “foto de familia” que simboliza el cierre del encuentro. Según trascendió, Lula se retiró antes del acto protocolar, dejando al canciller Mauro Vieira como representante de su país.
El anfitrión, el uruguayo Luis Lacalle Pou, evidenció sorpresa por la retirada del líder brasileño. “Pero Lula se fue”, comentó, según captó la transmisión oficial. A esto, una asistente respondió: “Sí, lo dejó al canciller”. La actitud del mandatario brasileño generó especulaciones sobre un “pase de factura” a Milei, quien semanas atrás se ausentó de la foto final en la Cumbre del G20.
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Flexibilización: un tema divisivo en el bloque
Las declaraciones de Milei sobre la necesidad de “flexibilizar” el Mercosur resonaron especialmente en Uruguay, cuyo presidente lleva años reclamando mayor autonomía comercial para negociar tratados bilaterales fuera de las restricciones del bloque. Sin embargo, Brasil y Argentina, tradicionalmente defensores de un Mercosur más integrado, podrían chocar con esta postura.
La cumbre concluyó dejando en claro que el camino hacia un Mercosur más flexible y autónomo no estará exento de tensiones. Mientras Milei busca imprimir su estilo disruptivo en la política regional, gestos como el de Lula subrayan las complejidades de la dinámica diplomática en el bloque.