El Sector Público Nacional (SPN) registró en enero de 2025 un superávit fiscal de $2.434.865 millones, revirtiendo el déficit de diciembre y marcando un punto de inflexión en las cuentas públicas. A pesar del pago de intereses de deuda por $1.835.112 millones, el resultado financiero también fue positivo en $599.753 millones. Sin embargo, este análisis contable presenta matices: de haberse incluido los intereses capitalizados en LECAPs y LEFIs, el resultado financiero habría sido negativo.
Caída de ingresos y efecto en la recaudación
Los ingresos del SPN cayeron un 2,1% en términos reales, afectando el margen fiscal. El impacto más fuerte provino de los tributos asociados al comercio exterior, con una drástica reducción en los Derechos de Exportación (-54%), de Importación (-15%) y otros tributos como el Impuesto PAIS (-63%). Pese a esto, algunos tributos clave mostraron mejoras, como Aportes y Contribuciones a la Seguridad Social (+37%), Ganancias (+28%) y Débitos y Créditos (+11%).
Gasto público: repunte tras un ajuste histórico
El gasto total creció un 13,5%, rompiendo con una racha de 17 meses consecutivos de caídas. Sin embargo, este aumento debe analizarse en contexto: enero de 2024 había registrado una retracción del 39,4% interanual, la mayor del año. Si la comparación se extiende a enero de 2023, el gasto total se redujo un 31,2%.
En términos sectoriales, las jubilaciones aumentaron un 30% respecto a enero de 2024, aunque continúan 19% por debajo de los niveles de 2023. De manera similar, las transferencias a universidades crecieron un 19% interanual, pero siguen siendo un 18% menores que en 2023. En cuanto a las transferencias a provincias, la suba fue del 23% en comparación con enero de 2024, pero con un desplome del 66% frente a 2023.
Ajuste en subsidios y programas sociales
Las políticas de ajuste se profundizaron en dos áreas sensibles: los subsidios económicos y el rubro "Otros programas" (que incluye Tarjeta Alimentar, comedores comunitarios, Programa Acompañar y el ex Potenciar Trabajo). En ambos casos, las reducciones fueron sustanciales, con caídas del 11% y 31% respecto a 2024, y del 68% y 47% en comparación con 2023, respectivamente.
Superávit en un contexto desafiante
El superávit fiscal se logró pese a la disminución de ingresos y al repunte del gasto. La base de comparación juega un rol clave en este análisis: enero de 2024 registró el mayor superávit fiscal en términos reales del año, lo que brindó al gobierno margen para sostener el resultado positivo.
Por último, algunos indicadores sugieren una incipiente recuperación económica. Los datos de recaudación del IVA y la actividad económica reflejan una mejora en diciembre y enero, después de una prolongada contracción durante la primera mitad de 2024. Resta ver si esta tendencia se consolida en los próximos meses.