Tomás Holder se consagró en Gran Hermano como uno de los participantes más polémicos y como un sólido candidato a llevarse los 15 millones de pesos de premio. Su presentación, causó polémica porque al despedirse de su mamá le pasó un misterioso objeto, luego se viralizaron videos de él saltando encima de varios autos y su última confesión sobre haber tenido relaciones sexuales con una menor de edad.
Su personaje, denominado por él mismo como "un rugbier violento y machista", es motivo de muchas críticas. A pesar de todo lo que se pensó, fue el primer participante en dejar el reality show.
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También aparecieron en Twitter fotos del influencer antes de inyectarse esteroides. “Me encanta verme gigante, me encanta la sensación de estar todo venoso, grande, me gusta. Adentro de la casa ni loco perdería la cabeza por una mina, yo a la casa entro a jugar y ganar. No creo en nada ni en nadie que no sea yo”, declaró en su video de presentación para el reality.
En las últimas horas, una usuaria de Twitter filtró las fotos Tomás Holder de cuando tenía 17 años y no se inyectaba esteroides. La foto se llenó de comentarios de todo tipo, desde personas avalando su físico hasta personas criticando el uso de anabólicos por los daños que puede causar en el cuerpo.
Casi por coincidencia y sin saber que se estaba hablando de él en las redes sociales, Holder habló sobre su adicción a las inyecciones. “Yo creo que los vicios son malos. Lo voy a decir públicamente, porque no me da vergüenza. Yo me he inyectado anabólicos desde los 17 años, para mí es un vicio, me encanta, pero soy consciente de que si me inyecto todo el año me muero”, declaró.