En mayo comenzará a comercializar el Mini Car Pack a través de retailers como Frávega Cetrogar y Mercado Libre.
Según fuentes del mercado, no se trata de un desarrollo completamente nuevo, sino de la comercialización conjunta de dos dispositivos: el kit Starlink Mini —un sistema compacto y portátil de internet satelital— y un adaptador para vehículos que permite alimentar el equipo. Ambos productos estarán disponibles en los retailers que ya comercializan Starlink, a un precio de $299.000, el mismo valor que el Mini X.
La propuesta apunta a cubrir un déficit estructural de conectividad en el parque automotor argentino. En el país circulan alrededor de 13 millones de autos particulares, casi 3 millones de vehículos comerciales y unos 300.000 vinculados al sector agropecuario. Se trata de una flota amplia, pero con baja conectividad: la antigüedad promedio es de 14 años y el 99% de la red móvil disponible es 4G.
Al igual que con el resto de los dispositivos de la compañía, la adquisición del equipo requiere luego la contratación de alguno de los planes de servicio vigentes.
Del total de 700.000 usuarios en la Argentina, la mayoría corresponde a hogares. Esta alta concentración generó saturación en determinadas zonas, como el AMBA, Córdoba y Vaca Muerta. En estos casos, la empresa aplica un recargo de $790.000 para nuevas suscripciones residenciales, lo que encarece el servicio frente a los operadores tradicionales de telecomunicaciones.
A corto plazo, la compañía prevé aliviar estas limitaciones mediante el despliegue masivo de satélites de nueva generación (V3), impulsado por el sistema Starship en su versión V3. El primer vuelo completo de esta nueva configuración —que integra nave y propulsor— está programado para mayo de 2026.
A comienzos de 2024,el Gobierno autorizó a Starlink, al proyecto Kuiper de Amazon y a OneWeb a operar en el país, con el objetivo de fomentar la competencia y atraer inversiones en el segmento de conectividad satelital.
La empresa de Musk se había registrado como sociedad ante la Inspección General de Justicia (IGJ) en 2022, bajo el nombre de Starlink Argentina S.R.L., pero había tenido problemas para concretar la operación por demoras con Arsat, la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales, que brinda servicios de transmisión de datos, telefonía y televisión.
Fuente: La Nación