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Economía

La vitivinicultura mendocina profundiza su crisis: más de tres años en rojo y sin perspectivas de mejora

La principal causa de esta profunda crisis reside en el componente de "negocio", donde los precios percibidos por los productores no logran acompañar el ritmo inflacionario ni el incremento de los costos operativos. 

Martes, 11 de Agosto de 2026
[ultimasnoticias]

La vitivinicultura, pilar fundamental de la economía mendocina, atraviesa su peor momento en ocho años, acumulando 41 meses consecutivos en la categoría "rojo" del Semáforo de Economías Regionales de Coninagro. Este lapso, que se extiende desde enero de 2023 hasta junio de 2026, marca más de tres años de indicadores críticos y sin atisbos de recuperación para el sector.

El informe de Coninagro, que evalúa mensualmente el desempeño de 19 economías regionales, revela que la vitivinicultura es la actividad que ha permanecido en situación crítica durante la mayor proporción del tiempo: más del 72% de los meses relevados en los últimos ocho años. Esta tendencia negativa se ve replicada en otras actividades clave de Mendoza, como las hortalizas, que también permanecen en rojo.

La principal causa de esta profunda crisis reside en el componente de "negocio", donde los precios percibidos por los productores no logran acompañar el ritmo inflacionario ni el incremento de los costos operativos. Esta brecha, que se ha sostenido en el tiempo, comienza a impactar negativamente en los componentes "productivo" y de "mercado", dificultando cualquier intento de recuperación.


El Semáforo de Coninagro analiza tres componentes para determinar la situación de cada actividad:

Negocio: Evalúa la evolución mensual e interanual de precios y costos.

Productivo: Considera el área o stock y los niveles de producción.

Mercado: Analiza el comportamiento de exportaciones, importaciones y consumo interno.


Contrastes en el panorama regional

Mientras la vitivinicultura mendocina se hunde en la crisis, otras actividades regionales muestran realidades dispares. Cuatro sectores se mantienen en "verde": bovinos, ovinos, granos y miel. Estos rubros se benefician de un desempeño favorable en el componente de negocio, con precios que superan la inflación, un buen comportamiento de los mercados y una evolución positiva de los indicadores productivos.

Por su parte, ocho sectores se encuentran en "amarillo", denotando señales mixtas. Este grupo incluye a la forestal, tabaco, cítricos dulces, peras y manzanas, aves, porcinos y papa. A ellos se sumó en junio el maní, que logró salir del rojo gracias a una mejora en el componente de negocio, impulsada por un incremento del 10% en su cotización en dólares y una campaña récord en 2024/25.

Sin embargo, para la vitivinicultura, el panorama sigue siendo sombrío. La persistencia de precios estancados, el aumento de costos y la falta de dinamismo en el mercado interno y externo, auguran un futuro incierto para una de las industrias más emblemáticas de Argentina. La acumulación de 41 meses en rojo no solo evidencia la gravedad de la situación, sino que también plantea un desafío urgente para encontrar soluciones que permitan revertir esta tendencia y revitalizar la producción vitivinícola mendocina.

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