Mendoza, de de ·  

Notas Entorno Encuesta Anual Miercoles, 21 de Diciembre de 2016

José Alberto Zuccardi, el empresario del año

Empresarios, ejecutivos y comunicadores lo indican, según la encuesta que realiza año a año la Revista Entorno Económico, como el empresario más importante de 2016.

Miercoles, 21 de Diciembre de 2016
José Alberto Zuccardi, empresario del año
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Por Sebastián Pérez Dacuña

Con una mirada innovadora, Zuccardi supo darle a la empresa familiar que fundara su padre allá por 1968, un carácter internacional, ganador y que siempre marca tendencia como bodega e incluso como empresa. Hoy, tanto sus hijo Sebastián como Miguel y Julia, están al frente de distintas unidades de negocio de la empresa. Este año José Alberto o “Pepe”, como cariñosamente se conoce en el sector, tiene motivos para festejar: no sólo fue el primer americano galardonado con el premio IWC Lifetime Achievement Award 2016, a la trayectoria como figura internacional del vino, en el marco de la gala del International Wine Challenge en Londres, sino que se cristalizó un sueño anhelado por él y toda su familia, la inauguración de la fantástica Bodega Zuccardi Valle de Uco, en el Paraje Altamira, en San Carlos.

Zuccardi asegura que al sector le faltan políticas de exportación y que permitan promover el vino argentino en el mundo y que la identidad del lugar donde se producen las uvas es un componente vital para el futuro de los vinos de nuestro país. Entorno Económico lo visitó en su lugar, la bodega, y dialogó con él sobre el presente y futuro de sus empresas, del sector en general y de los temas que interesa y preocupan al común de los empresarios mendocinos.

Los lectores de nuestra revista lo eligieron como el empresario más destacado de 2016. ¿Cómo explica esta vigencia en la preferencia de la gente?

Es un gran honor esta elección para mí, en definitiva el mérito de esto tiene que ver con un gran equipo, una familia y en gran medida soy una expresión de eso. A uno le toca poner la cara pero en realidad es el reflejo de mucha gente.

¿Es posible que usted en gran parte sea una inspiración para esa familia y ese grupo profesional del que habla?

Siempre hace falta liderazgo y conducir, y es lo que me ha tocado en los últimos años. Hoy, la nueva generación de la familia se ha sumado y muchas de las cosas que estamos haciendo ya son de la inspiración de la generación de mis hijos, y eso también me llena de orgullo. Uno es la cara de un conjunto de personas y de un proyecto, en muchos casos de cosas que inicié, pero también cosas que ya están iniciando ellos.

¿En qué medida la incorporación de sus hijos tiene que ver con este nueva estructura de Familia Zuccardi, donde tenemos por un lado Bodega Santa Julia y por el otro Bodega Zuccardi Valle de Uco?

Hoy Familia Zuccardi son dos bodegas, un proyecto de aceite de oliva y otro que hace al tema hospitalidad o turismo. En sus inicios la empresa tuvo que ver con la producción agrícola, somos viticultores y desde allí fuimos integrando procesos. En 1963 mi padre plantó los primeros viñedos y en 1968 comenzó la construcción de los que es hoy la Bodega Santa Julia. En el presente hemos separado los proyectos, Santa Julia es nuestra bodega original y parte de los viñedos que trabajamos y Bodega Zuccardi Valle de Uco es una nueva bodega en el Paraje Altamira enfocada a los vinos que expresen lo mejor de ese terruño. En nuestro caso ocurrió que a lo largo de los años se fueron incorporando mis hijos y cada uno lo hizo con un proyecto propio alineado o compatible con lo que estábamos haciendo, así fue que Sebastián comenzó con un proyecto en Valle de Uco, con viñedos y esta bodega que hemos terminado de construir en marzo de este año. Miguel, mi hijo menor, se sumó con un proyecto olivícola en 2004 y Julia lidera el proceso de desarrollo de toda un área de hospitalidad que hoy incluye dos centros de visitas y tres restaurantes, Casa del Visitante, Pan y Oliva y Piedra Infinita, en la nueva bodega de Paraje Altamira. Creo que es importante porque en las empresas familiares es importante que cada generación sea de alguna manera fundadora. Y que cada proyecto enriquezca la idea base.

¿A grandes rasgos qué características tiene cada una de las bodegas?

Hoy son proyectos que funcionan con estructuras independientes, Santa Julia toma un rango que son varietales, reservas, magna y son vinos que trabajamos mucho sobre la innovación. Hay nuevas variedades, nuevos estilos de vinos, se trabaja mucho en los aspectos de sustentabilidad y muchos de nuestros viñedos son orgánicos, de hecho exportamos vinos orgánicos a distintos destinos del mundo. Por su parte, Zuccardi Valle de Uco produce vinos que son la expresión de los mejores lugares del Valle de Uco. Son segmentos del mercado diferentes, identidades diferentes y cada una de las bodegas trabaja con un equipo diferente que está enfocado en los valores y en las características de cada una de las marcas.

 

 Innovador, asi lo definieron sus pares.

¿Qué tiene Altamira?

Somos la primera bodega de Paraje Altamira. La zona es muy interesante y la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNCuyo hizo un estudio de caracterización de esa región muy completo. Cuando las zonas tienen buena llegada al consumidor y los vinos del lugar tiene buenos puntajes llaman la atención de gente que se quiere sumar a ese proyecto. Pero entiendo que la caracterización de la zona debe ser un tema muy cuidado y con bases técnicas muy claras porque muchas veces más es menos. Creo que la zona tiene por su latitud, el tipo de suelo condiciones muy interesantes.

¿Cómo les fue este año con la gran merma que hubo en la cosecha?

Es un año difícil para nosotros porque fue una cosecha récord como cosecha pequeña para Mendoza. Trabajamos mucho con pilares importantes, una muy buena superficie de viñedos propios, un stock adecuado de vinos y con productores que trabajan muy bien sus viñedos. Esto nos permitió aun en un año de una cosecha chica para Mendoza, que fuera una cosecha normal. Tuvimos pérdidas como todos, fue un año de costos más altos pero mantuvimos niveles de producción estándares de los que son de la bodega.

Hay un sector que fue más afectado…

Creo que todos nos vimos afectados, y en mayor o menor medida la cosecha afectó a toda la viticultura porque cambiaron las escalas de valores de los productos, subieron los costos de manera que fuimos menos competitivos tanto en el mercado interno como en los internacionales. Si bien ha habido una recuperación del precio de la uva, de alguna manera al ser una recuperación con producciones mucho más bajas tampoco genera el mayor ingreso que la región necesita.

Todavía Proviar II no ha salido, ¿sería una solución para algunos productores?

Proviar II permitiría incorporar a muchos productores pequeños que hoy están en una situación difícil. Les permitiría hacer algunas inversiones y reengancharse en el esquema vitivinícola.

¿Cómo ve la política nacional en función de las economías regionales?

Creo que falta y no se ha expresado una política clara hacia las economías regionales. Urge la fijación de políticas que nos den competitividad. Gran parte de las economías regionales dependen de la exportación, hoy estamos en un contexto mundial difícil y cambiante, pero una característica de esta época es que muchos de los países con los que competimos han devaluado sus monedas tienen soporte del Estado para ser competitivos. Me refiero puntualmente a Francia, España e Italia. Por un lado el Euro se ha devaluado lo que les da una dosis extra de competitividad y por otro lado la Unión Europea pone muchísimos recursos en la promoción del vino y ellos saben el impacto económico y social que tiene la vitivinicultura en sus regiones, saben cuánto bien le hacen a los países la imagen que los vinos transmiten. Todavía en la Argentina eso no pasa. El problema no pasa por si se agilizan los reintegros a las exportaciones, sino por una política cambiaria que nos permita ser más competitivos y por una política de promoción. En un mundo altamente competitivo no podemos crecer con escasa promoción y con una situación de competitividad no muy buena. Coviar está haciendo un trabajo interesante con escasos recursos en la promoción del vino en la Argentina y contribuyendo con Wofa para que pueda lograr su objetivo fuera del país. Está articulando lo público y privado que es indispensable para que una actividad como la vitivinicultura vaya para adelante.

 

 Zuccardi recibió a Entorno Económico en  Bodega Santa Julia

Hablando de promoción, Buenos Aires pone límites a la publicidad de las bebidas alcohólicas y que ha generado gran polémica en la vitivinicultura. ¿Qué opina?

Nos oponemos, porque el vino lo consideramos como un alimento que contiene alcohol, entonces el tratamiento que el vino requiere es totalmente distinto al de las demás bebidas alcohólicas. Por otro lado se trata de desenfocar las verdaderas causas den los problemas que hoy se quieren evitar y que tiene que ver con la drogadicción. Y por otro lado se está perdiendo la perspectiva de que el vino es parte de la cultura y de la alimentación de los argentinos. Cuando prohibimos una promoción del vino estamos dejando la cancha libre a las bebidas azucaradas para que hagan un negocio que afecta seriamente la salud de los argentinos. Es una prueba más de que no se está entendiendo lo que es el federalismo y la cultura de los argentinos. Esperamos que la gestión de nuestro representante reviertan esta ley. El vino es la bebida nacional votada por ley en el Congreso.

¿Más allá del Malbec… por dónde tienen que seguir las bodegas argentinas?

El Malbec es la variedad emblemática de nuestro país, cuando se habla de Malbec se haba de Argentina y viceversa. Argentina tiene otras variedades potentes
como Bonarda y Torrontés y eso le da una nota de diversidad desde el punto de vista varietal muy importante. En Bodega Santa Julia venimos desarrollando un programa de innovación con el desarrollo de unas 30 variedades nuevas en el país, que hemos traído de Portugal, España, Italia y Francia. Las estamos conociendo y difundiendo. Pero por otro lado es interesante lo que está haciendo nuestra bodega del Valle de Uco y que tiene que ver con hablar más de los lugares. Indudablemente el Malbec es la variedad que mejor expresa a la mayor parte de los lugares en la Argentina, entonces el sumarle a la variedad un componente de región es muy interesante porque lo que uno está buscando es diferenciarse, buscar cosas únicas, y un lugar jamás podrá ser copiado. Una variedad puede ser producida en distintas regiones del mundo o competir en la góndola, pero cuando empezamos a hablar de regiones empezamos a hablar de cosas únicas. La identidad del lugar donde se producen las uvas es un componente vital para el futuro de los vinos argentinos. El terroir es una combinación de clima, suelo y gente.

¿Cómo ve el sector para 2017?

El sector tiene un rumbo claro, la vitivinicultura argentina se ha orientado hacia la calidad hacia un mercado nacional muy potente que ha desarrollado un consumidor exigente y también muy enfocada a un proceso de crecimiento en las exportaciones. Necesitamos políticas de Estado que acompañen, que promuevan las exportaciones y que permitan promover el vino argentino en el mundo. Hay más de 30 países que exportan sus vinos y hacen buena calidad y entonces la comunicación es clave. El vino es mucho más que el vino, es una parte y una expresión de la cultura de un país y dependemos mucho de que las condiciones nos permitan seguir este camino.

¿Cómo observa el rumbo que se ha tomado en la política económica en el país?

Estamos todos esperando medidas, una orientación que permita desarrollar la producción y un crecimiento desde el punto de vista productivo y esto implica una activación del mercado nacional y condiciones adecuadas para competir en las exportaciones. Soy optimista pero se tienen que producir algunas condiciones que realmente favorezcan estos aspectos y cuanto antes se produzcan mejor.

 

José Alberto recibe el IWC Lifetime Achievement Award 2016 en la ciudad de Londres.

Un premio a la trayectoria en Londres

José Alberto Zuccardi es presidente de la UVA, director de Coviar y director de Wofa. Recibió el premio IWC Lifetime Achievement Award 2016, galardón a la trayectoria como figura internacional del vino, en el marco de la gala del International Wine Challenge en Londres. “Es un premio a la trayectoria de las personas y que me puso muy contento porque lo da el Internacional Wine Challenge, en Londres. Es una gran premiación donde se galardona lo mejor del mundo en el sector vitivinícola. Y el premio mayor es este justamente que tiene que ver con una trayectoria dedicada al vino, es la primera vez que lo otorgan a un americano. Fue un premio impactante y que reconoce no sólo el valor personal sino el común de la familia y el equipo de trabajo”, dice “Pepe” Zuccardi.

La joya: Bodega Zuccardi Valle de Uco

La bodega está integrada a su entorno y fue construida con materiales de la región: piedras, agua y arena del río Tunuyán. Las paredes tienen toda una diferente curvatura que se asemeja a la cordillera de los Andes. De perfil fuertemente sustentable, la bodega cuenta con luz natural gracias a los tragaluces y grandes ventanales. En el sector de almacenamiento, con una capacidad de 10.000 botellas, llama la atención una gran roca que se encontró cuando la bodega comenzó a construirse y se dejó allí como símbolo del proyecto. En lo estrictamente vínico se apuesta a los conocidos “huevos de concreto”. Según Zuccardi “es un material neutro y genera un ambiente muy confortable para el vino, el concreto tiene una porosidad que permite una microoxigenación muy positiva para el vino”. Por otra parte, cuentan con barricas de 500 litros y con fudres de 2.500 litros, para que la intervención de la madera leve y de esta manera buscar que el vino exprese las características del terreno en lugar de que este sea tapado por la madera.

La mejor en arquitectura

Además, Bodega Zuccardi Valle de Uco recibió el premio de Oro a la mejor bodega del mundo en el apartado “Arquitectura, Parques y Jardines”, según los Best of Wine Tourism internacionales, desarrollados en la Ciudad de Oporto, Portugal.

Perfil del empresario

José Alberto Zuccardi nació hace 62 años en Mendoza, tiene tres hijos que lo acompañan en la actividad (Sebastián, Miguel y Julia). Desde los 22 años, en 1976, trabaja en la bodega que fundara su padre allá por 1968. Desde 1985 dirige Bodega Familia Zuccardi. En el plano institucional es el actual presidente de la Unión Vitivinicola Argentina (Uva), director de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), director de Wine of Agentina.

Las bodegas

 

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