Mendoza, de de ·  

Mujeres protagonistas Entrevista Lunes, 26 de Diciembre de 2016

Giuliana Lucoski: “Sería innovador que la reina trabaje con los pequeños productores”

Viajes para promocionar a la provincia, nuevas sensaciones y contactos. Una experiencia que la misma soberana provincial califica de “espectacular”. Un aprendizaje constante que le hizo ver la vida de otra manera.

Asegura que ser Reina Nacional de la Vendimia la hizo madurar y tomar conciencia de distintas realidades de nuestra sociedad. Que la figura de la soberana vendimial es una institución más allá de los nombres y que ésta debe relacionarse más con la industria. Giuliana Lucoski es hija de un departamento viticultor por excelencia, Luján de Cuyo.

La Reina Nacional de la Vendimia 2016 aporta algunas reflexiones sobre su año y su vida. “Siento que he vivido como cinco años en uno desde el punto de vista de mi crecimiento personal, más allá de lo que me ha abierto las puertas desde lo profesional o laboral. Sé que a partir de esto cambia mi vida rotundamente”, explica la soberana y futura abogada.

La vida de la Reina de la Vendimia no es nada sencilla y los cambios sobrevienen con la corona y el cetro. “Aprendí a desenvolverme mejor y a tener más confianza en mí. Me dio una empatía con la gente, si bien siempre fui de pensar en el otro, pero era en mi entorno. Hoy estoy más arraigada a la realidad y a los problemas que tiene la gente. Para ayudar sólo se necesita de voluntad. Cuando deje mi reinado seguramente seguiré trabajando en ese sentido”, advierte. Desde lo profesional, Giuliana es consciente de que esta responsabilidad actuó como una bisagra en su carrera de abogacía. “Antes pensaba estructuradamente que quería ser abogada, pero los contactos y conocer gente te abren a nuevas posibilidades, no sólo en el ámbito del derecho sino en otras actividades. Puedo decir que hoy estoy abierta a distintas posibilidades laborales, por ahí cerca de mi papá que es viticultor, o en turismo”.

Con el transcurrir del año vinieron distintos viajes para promocionar Mendoza en ferias y fiestas a lo largo del país y el exterior. “No hay como nuestra fiesta”, asegura y agrega: “Hoy me preguntás de Mendoza y lo que cuento lo hago con un sentimiento y una pasión distinta de lo que lo hacía antes de ser reina. Me gustaría el año que viene trabajar en algo de lo que he aprendido”.

Sobre algunas polémicas presentadas en torno a la elección de la reina y el cuestionamiento siempre presente de que es un concurso de belleza, Giuliana tiene una fundamentación muy estricta: “Lo que realmente respeto es la figura de la Reina de la Vendimia como patrimonio cultural de la provincia, y eso se nota en cualquier parte del país adonde vaya. Es la síntesis de nuestra cultura más allá de la persona que ocupe este lugar. Creo que se está corriendo el foco de lo verdaderamente importante que es la tradición, el mensaje de nuestra historia. Por otra parte, creo que es importante que no sea simplemente una figura, sino que sepa realmente comunicar nuestra cultura. La corona y los atributos llaman la atención, pero durante un instante, luego ya es trabajo de ella comunicar todo lo que somos”.

“Creo que hacer conocer el vino solamente no alcanza. Sería una innovación procurar que la reina trabaje más desde adentro de la industria”

A apenas unos meses de concluir su mandato llegan tiempos de balance: “Fui pasando por distintas etapas, al principio con un poco de ansiedad por lo nuevo que me estaba sucediendo, pero mi familia, amigos y sobre todo al cariño de la gente me hicieron tomar todo esto como algo natural”. Giuliana argumenta que vivir de adentro el proceso del vino o acercarse a los que trabajan la viña es lo que la hizo tomar conciencia de la real dimensión que tiene ese trabajo.

Del papel de la Reina de la Vendimia, reflexiona: “Creo que hacer conocer el vino solamente no alcanza. Sería una innovación procurar que la reina trabaje más desde adentro de la industria, sobre todo con los pequeños productores. Es un proyecto que tengo pendiente de desarrollar para las futuras soberanas”.

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