Importante inversión a metros de la plaza departamental, de SIA Logística del Oeste SA. Proyectan centro logístico e inmobiliario en Godoy Cruz

Importante inversión a metros de la plaza departamental, de SIA Logística del Oeste SA. Proyectan centro logístico e inmobiliario en Godoy Cruz

A escasos metros de la plaza de Godoy Cruz se desarrollará en un predio de 3 ha un proyecto que incluye la construcción de galpones de diferentes tamaños, con la operación logística, y tres torres destinadas a oficinas y espacios comerciales.

Con un ambicioso proyecto logístico e inmobiliario que demandará una gran inversión, que significará al final de todas las etapas de obras una inversión estimada cercana a los $100 millones, a escasos metros del centro del departamento Godoy Cruz, la empresa SIA Logística del Oeste SA pretende darle al mercado una nueva opción en un punto estratégico del Gran Mendoza. En un predio de 3 hectáreas, en donde ya funciona un centro de almacenamiento con galpones de una superficie de 4.000 m2, se desarrollará un núcleo operativo en donde no solo se plantearán espacios con nuevos galpones (más de 15.000 m2) de importantes dimensiones, minigalpones refrigerados, bauleras y oficinas para alquiler, sino que también incluirá un proyecto inmobiliario con tres torres destinadas a viviendas y locales comerciales enfocados al servicio y la refuncionalización de la zona, con un nuevo espacio verde en las cercanías a la contigua estación del Metrotranvía Urbano. La empresa, que también opera la Zona Franca de Mendoza, cuenta con un importante “know-how” en la materia y apuesta a este nuevo proyecto debido a la imperiosa necesidad de sus propios clientes, y teniendo en cuenta una visión estratégica para incluir empresas no solo locales sino de otras partes del país que comercializan sus productos en la provincia. En diálogo con Entorno Económico, Pablo Guiñazú, presidente de la empresa, y Marcelo Moreno, gerente de la misma, adelantan los detalles del proyecto y sus expectativas de cara a la puesta en marcha de esta importante inversión. También abordan temas vinculados al comercio internacional como el presente de la Zona Franca y los desafíos ante las nuevas disposiciones para las importaciones impuestas por el Gobierno nacional.

–¿Cómo surge la idea de plantear este proyecto y en esta zona?

–Venimos desarrollando el tema de logística internacional con el proyecto de Zona Franca y a raíz de esto siempre estuvo la necesidad de extendernos a la logística nacional. Los mismos clientes de Zona Franca nos solicitaban a veces almacenamiento de mercadería ya nacionalizada en algún punto de la ciudad o cercano a ella. A raíz de esto se consigue una propiedad con la idea de desarrollar algo similar a lo que ya estamos haciendo en Zona Franca, pero a nivel local con el alquiler de galpones. Ya instalados aquí nos dimos cuenta de que la ubicación es estratégica, a escasos metros del centro de Godoy Cruz y muy cercana a los principales accesos de carga pesada como la Costanera, carril Rodríguez Peña y Acceso Sur, y con casi todos los bancos a la mano. Debido a esto es que se ha pensado ampliar el proyecto, no solamente a lo que es logística sino al alquiler de galpones y oficinas.

–¿En qué consiste estrictamente el proyecto?

–Es un proyecto logístico e inmobiliario en un predio de casi 3 hectáreas. Actualmente estamos funcionando con 4.000 m2 de galpones para alquiler y otros 4.000 m2 de galpones, en donde nosotros le almacenamos productos a terceros. La primera etapa contará con la construcción de unas 100 bauleras de una medida aproximada de 15m2, lo que representa 1.500 m2 y 10 galpones de 50m2 refrigerados, especialmente destinados al almacenamiento de vinos. En el segundo año o etapa vamos a poner en marcha la construcción de 15 galpones que tendrán una superficie de entre 200 y 600 m2, lo que va a representar unos 6.000 m2. Por último hemos proyectado tres torres de departamentos para vivienda y alquileres de locales comerciales enfocados a servicios.

–¿Cuál es el servicio que están prestando y cuál van prestar?

–Hoy estamos con 4.000 m2 propios almacenando a clientes con servicio de descarga y carga, distribución y administración de la mercadería, con la idea de que el cliente se pueda ahorrar algunos gastos fijos.

Lo importante es que estamos abordando un punto muy importante, la seguridad. Se están instalando en todos los galpones cámaras de video para que pueda estar todo controlado, y al cliente se le va a dar un acceso online a su stock para un mayor control.

–Están planteado un concepto integral.

–La idea es que el cliente no tenga que tener estructura propia y así evitar gastos fijos en una actividad que requiere tener a alguien las 24 horas del día haciendo guardia.

–¿A quién va apuntado el proyecto?

–Apuntamos a aquellas empresas de transporte que tienen su infraestructura de vehículos y no tienen galpones propios para realizar el almacenamiento o una logística apropiada. Por otro lado, a empresas de afuera de la provincia que distribuyen productos en el mercado local y que por ahí no quieren hacer una inversión de tener que contar con un galpón e infraestructura propia. Con nuestro sistema el cliente paga por lo que usa sin tener gastos de una estructura fija, y en los meses en que no tienen actividad no paga.

–¿Cuáles son las dimensiones?

–Casi tres hectáreas, y si sumamos las capacidades totales tendría aproximadamente unos 30.000 m3 de almacenamiento.

–¿Qué expectativas tienen con el nuevo proyecto?

–Las expectativas son muy buenas; es más, si hubiésemos tenido terminados antes los galpones ya estarían alquilados. Hay una fuerte demanda. Con la propuesta de las bauleras creemos que vamos a tener un gran mercado. Nos dimos cuenta de que era una necesidad de la gente guardar cosas que ya no usan y no quieren tirar. También es una interesante propuesta para hoteles, restaurantes y empresas que necesiten guarda de documentación, etc. Estimamos que van a tener un costo de alquiler de unos $800 mensuales. Es una necesidad que está poco cubierta; en otros países o inclusive en Buenos Aires se está usando hace varios años.

Por otra parte, los galpones de 50 m2 que van a funcionar como depósitos refrigerados también nos crean una gran expectativa, ya que es otra necesidad que venimos a cubrir, sobre todo para la industria vitivinícola y del alimento en general. Estos van a estar en orden de los $2.500 mensuales.

–¿En qué consiste la revalorización de la zona?

–La inauguración reciente del Metrotranvía urbano es muy importante porque nos está dando la posibilidad de tener un medio de transporte directo sin tener que usar un vehículo para desplazarse, sobre todo hoy que es tan complicado el tránsito.

En conversaciones que venimos realizando con el mu- nicipio de Godoy Cruz, para ellos era muy interesante que en esta propiedad se desarrollara algo importante por la cercanía con el centro del departamento. Justamente esto se encontraba abandonado y todo el terreno contiguo pertenece a la municipalidad. La idea es refuncionalizar ese predio con un espacio verde hasta la estación del Metrotranvía. Nuestra idea es hacer torres que den al espacio verde. El desarrollo inmobiliario y la operatoria de logística van a aportar a la zona un centro comercial y de trabajo importante y con cercanía al Metrotranvía.

–¿Cuál es el presente de la Zona Franca, que ustedes operan?

–Hoy se han dado problemas a raíz de medidas económicas que fue tomando el Gobierno y que se han ido sorteando. Esto ha hecho que modifiquemos nuestra estrategia de trabajo buscando la forma de no quedarnos parados frente a algunos impedimentos de obtener las nuevas declaraciones juradas anticipadas de importación que se requieren. Entonces, para ello hemos tenido que trabajar con la Secretaria de Industria de la Nación para ingresar mercadería a la Zona Franca. La actividad se ha frenado en los primeros meses de aplicación de estas medidas en el orden de un 50% que coincidió con la época de mayor trabajo de la Zona Franca, que fue de diciembre a mayo, cuando la industria vitivinícola está elaborando o traspasando vinos de años anteriores a las vasijas de roble. Todos los productos vitivinícolas tuvieron problemas de ingreso: barricas de roble, corchos, etiquetas, químicos, botellas, todos estos insumos sufrieron el impacto de las nuevas medidas.

Hoy estamos trabajando casi en forma normal y se ha dado cabida a otros rubros de mercaderías, como bienes de capital. No teníamos demasiados bienes de capital almacenados porque no pagaban ningún tipo de derecho de importación, solamente el 10,5% de IVA. Hoy con el nuevo régimen, en que los bienes de capital tienen que pagar un 14% de derecho más el IVA, se ha hecho un porcentaje que impacta en el importador de las máquinas, lo que ha significado que estemos recibiendo nuevos clientes que almacenan esos bienes de capital y desde ahí los venden a sus clientes. El 90% de nuestros clientes son de la industria vitivinícola pero también tenemos empresas mineras y petroleras.

–¿Cuál es la superficie de la Zona Franca?

–Es un galpón de 3.000 m2 en un predio de 4.000 m2 con una máxima capacidad de almacenamiento que puede llegar a 9.000 m3. Hoy estamos en un 75% de la capacidad.

–¿Cómo se han amoldado a la norma que obliga a realizar una declaración jurada anticipada de importación (DJAI) como requisito para ingresar mercaderías desde el exterior?

–Antes de que se embarque desde el exterior tiene que estar aprobada esa nota con el detalle de lo que se va a importar. El tema es que si uno no exporta no puede importar; ello implica entonces una fuerte presión sobre el comerciante que no exporta.

Por ejemplo, las bodegas no importan un contenedor completo de corchos porque sería un despropósito porque una bodega utiliza distintos tipos de corchos; entonces le compra a un intermediario comerciante. Acá entramos a jugar nosotros desde SIA Logística Zona Franca, porque les permitimos justamente a esos importadores que no exportan realizar sus compras en el exterior garantizando su stock crítico de mercaderías. Estas son ingresadas por nosotros a nuestro depósito en calidad de Operador de Zona Franca, al solo efecto de almacenamiento sin giro de divisas al exterior. Queda almacenado hasta el momento de su venta al importador definitivo, en este caso la bodega, disminuyendo los costos de importación del intermediario o importador.

Al ingresar a Zona Franca, la DJAI es de fácil aprobación ya que es solo a efectos de almacenamiento. Al egresar de la Zona Franca el importador directo deberá solicitar una nueva DJAI para proceder a la nacionalización de la mercadería, pero al ser, como en este ejemplo, bodegas, la mayoría que importa insumos de Zona Franca de alta calidad para sus vinos de alta gama que gran parte son exportadores, por ello pueden conseguir la DJAI de importación para sus materias primas.

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Mendoza, Argentina
21 diciembre, 2014, 6:52 am
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